Trajinando por el Mundo

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Nuestra amiga viajera, Carmen, del blog “Trajinando por el Mundo” es viajera desde muy pequeña, pues su padres la han llevado consigo a destinos como Costa Rica, México, Túnez, Marruecos, Turquía, México, Tailandia y, claro gran parte de Europa.

Portada del blog viajero Trajinando por el Mundo

Reconoce que Egipto cambió su forma de concebir el mundo y los viajes desde su primera vez al visitar esas tierras, con sólo 11 años, fuimos por primera vez sólo tenía 11 años, los faraones y las pirámides la impresionaron tanto que cinco años después estaba nuevamente allí, luego de haber leído mucho sobre la historia y cultura egipcia.

Desde ese entonces, aprendió las diferencias entre viajar de turista y viajar para aprehender un destino, mezclarse y nutrirse de los destinos.

Carmen se encuentra de viaje ahora mismo, del cual salió a principios de diciembre y la ha llevado por la India, Nepal,
Tailandia, Birmania, Camboya, Vietnam, Laos, Malasya
, Indonesia y hasta donde el presupuesto alcance, con deseos de que incluya Sudamérica.

– Para tus viajes, ¿prefieres viajar por libre o contratar un pack? ¿Que recomiendas a nuestros amigos viajeros?
– Sin duda, viajar por libre.
Exige un poco más de preparación, tanto previa al viaje como sobre el terreno, ya que nadie va a estar ahí para darte las cosas masticaditas o solucionarte la papeleta; pero el beneficio que se obtiene no sólo es mayor, sino también doble: por una parte, aprendes mucho más que yendo en un “pack” contratado, donde lo que te cuenta el guía suele entrarte por un oído y salir por otro, o se te olvida al poco tiempo de haber estado allí.

Yendo por libre, te tomas en serio la lectura de libros sobre el lugar que vas a visitar, aprender lo más posible de sus costumbres, su cultura y su historia, ya que sabes que una vez allí, ¡todo depende de ti!

Por otra parte, el ir por libre te da precisamente eso: libertad. Libertad para decidir dónde ir, y libertad para decidir cuánto tiempo quieres quedarte. Por no mencionar el contacto que llegas a establecer con la población local, los lazos que estrechas, y todo de lo que de ellos se aprende; algo que, yendo en un paquete organizado, es mucho más difícil, al estar metido y, de alguna manera, también “sometido” al grupo con el que viajas.

Carmen en su paso por Vietnam

– ¿Cómo elijes tus destinos para los viajes?
– Según lo que me apetezca en el momento
, que generalmente viene señalado por el último libro que haya leído, o lo último que haya despertado mi curiosidad. Intento variar, pero como todo el mundo,tengo mis debilidades, y en mi caso suelo preferir un lugar cargado de historia o de tradiciones diferentes a las mías, a una playa paradisíaca en el Caribe. No puedo evitarlo.

– ¿Viajas solo o con amigos / familiares?
– Durante la mayor parte de mi vida he viajado con mi familia,
debido a mi edad y a mis posibilidades económicas. A partir de la universidad empecé a organizar pequeños viajes por mi cuenta (una semanita de tour por Italia, un mes de interrail por Europa…), por libre y acompañada de amigos. No ha sido hasta este último viaje cuando me he decidido a viajar sola, algo que, sin lugar a dudas, recomiendo probar a todo el mundo.

– Cuando emprendes un viaje, ¿sabes lo que te espera o vas abierta a cualquier posibilidad?
– Voy abierta a cualquier posibilidad.
Si algo he aprendido en el tiempo que llevo viajando, es que todo puede ocurrir. Cuando realizas un viaje tan largo, es imposible cargar cinco guías contigo, o llevar minuciosamente preparado el itinerario y el alojamiento en cada lugar por el que vayas a pasar. Se impone el día a día.

Te levantas sin saber qué va a suceder, dónde estarás al día siguiente, ni mucho menos dónde dormirás, y eso también influye en tu idea de “viajar”. El viaje deja de ser la visita a unos determinados lugares, a unos puntos fijos señalados en el mapa a donde “necesariamente” tienes que desplazarte, para convertirse en una aventura global, en sí misma.

Aprendes por igual (o más) en el trayecto de 16 horas en un autobús sin aire acondicionado hasta un pueblo, que en el templo del pueblo en cuestión. Descubres lugares y personas que te sorprenden diariamente, y muchas veces eso te hace cambiar de idea sobre los planes que tenías pensado realizar a continuación. Aprendes a improvisar y a sacar partido a todo lo que te va ocurriendo en el camino.

– ¿Tienes alguna anécdota de viaje para compartir?
– En estos cinco meses me ha pasado de todo: me han robado, me han “rescatado”
, he terminado malísima en un hospital de India… Ahora mismo recuerdo con especial cariño una noche que pasé en un refugio de chapa en medio de las montañas de Nepal, porque no tenía dinero para pagarme una guest house, donde dormí con un chico español que había conocido en el camino, y que estaba en la misma situación que yo.

En mitad de la noche comenzamos a escuchar ruidos “arañando” la puerta, y aunque al principio pensamos que se trataría de un perro o algo parecido, los ruidos fueron en aumento y mi compañero se obsesionó pensando que era un animal salvaje que iba a echar abajo el refugio y a atacarnos. A las cuatro de la mañana me despertó dando gritos (con los que trataba de asustar a la “fiera”), y despertó también al hombre que nos había alquilado la cabaña, quien, como no hablaba bien inglés, le dijo que sí, que había un animal muy peligroso ahí fuera. Mi amigo no durmió en toda la noche, y a la mañana siguiente nos dimos cuenta de que el ruido era provocado por los golpes de unos banderines de oración budistas que colgaban de los árboles… (¿Vale esto como anécdota?)

– ¿Cuál es tu destino preferido y por qué?
– De los que he estado, como país me quedo con India.
Para mi ha supuesto un contraste cultural muy fuerte frente a cualquier cosa que hubiese visto hasta el momento y, al mismo tiempo, es un país terriblemente contradictorio, tiene mil caras que nunca llegas a conocer a fondo. Yo he pasado allí cuatro meses, y me he ido con la sensación de apenas haber arañado la superficie.

Egipto también ocupa un lugar especial en mi corazón. He estado dos veces, hace ya varios años, y podría decir que fue la “chispa” que desató mi locura por viajar y conocer a fondo la historia de un país. Sin embargo, cuando estuve fue en esos “packs” de los que antes hablábamos, por lo que se impone una próxima visita cuanto antes, para descubrirlo a mi manera.

– ¿Qué es lo que más te atrae de las ciudades y países que recorres: su gente, lenguaje, monumentos, paisajes, etc?
– Debo admitir que no soy muy “paisajística”,
aunque por supuesto sé valorar una buena vista cuando la tengo delante. Si tuviese que definirme, me considero más “antropóloga”: me interesa conocer las costumbres de un país, su modo de vida, y eso se consigue a través de las personas; el contacto humano es fundamental. Por otra parte, la historia me apasiona, de modo que también soy de visitar monumentos o museos, siempre que crea que su visita puede proporcionarme algo de información sobre la historia del país.

– ¿Cuándo y por qué decidiste empezar tu blog?
– Comencé a escribir mi blog casi medio año antes de salir en este último viaje.
Todavía no tenía nada que contar, pero pensé que la información que iba consiguiendo a medida que preparaba mi viaje podría ser de utilidad a otras personas que, como yo, planeasen hacer algo parecido.

Una forma de recopilar todos los datos que a mi me ha sido tan difícil encontrar. Ahora el mismo, el blog se ha convertido más en un “diario de viaje”, pero sigo intentando dar modestos consejos “sobre el terreno” que considero pueden ser útiles. Por ejemplo, una de las categorías de mi blog es mi “cuaderno de gastos”, donde especifico todo lo que llevo gastado hasta el momento y en qué.

Esto posiblemente no interese a quien sólo entra por ver las fotografías o leer mis penurias, pero tal vez anime a dar el paso a quien crea que no se puede hacer un viaje así sin ser millonario o casi, ¡os sorprendería saber lo poco que me he gastado en estos cinco meses! Sin privarme de nada y dándome mis caprichos…

– ¿Participas en redes sociales de viajeros?
– Participo en Couchsurfing, una red social que podríamos definir como “intercambio”
de alojamiento entre viajeros. La filosofía es sencilla: yo te dejo mi sofá (o mi habitación de invitados), y ambos aprendemos algo sobre nuestras diferentes culturas. ¡También es una buena forma de practicar idiomas! Pero sería muy difícil resumir todo lo que Couchsurfing supone en un solo párrafo… Es algo que hay que probar, ¡y os invito a que lo hagáis!

– ¿Has compartido viajes con otros bloggers / viajeros?
– En un viaje como el que estoy haciendo resulta inevitable coincidir con otros viajeros.
Con algunos apenas habrá intercambiado unas palabras, con otros he llegado a compartir días de viaje. Reconozco que muchas veces suelo tratar de “evitar” este tipo de contacto, ya que estoy más interesada en integrarme en la vida del país, con la población local, pero muchas veces resulta liberador poder compartir impresiones y experiencias con alguien “parecido” a ti, ¡además de que también de ellos se aprende muchísimo!

 

Una Respuesta

  1. Mochilero

    25 Mayo 2010 17:30

    Qué interesante, estoy deseando poder realizar un viaje como el de esta chica, durante un buen montón de tiempo y alejado de la monotonía del día a día.

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