Continuando la línea comenzada días atrás con el recorrido en metro de Tokio, debo admitir que las cosas que se pueden apreciar desde el mismo son increíbles. Por un lado la cantidad de santuarios perdidos por toda la ciudad al igual que los jardines. Ambas cosas las encontraremos por toda la capital japonesa, decorando la misma y aportándole una belleza extraordinaria.

>Santuario de Asakusa en Tokio. Foto: Fg2 en Wikipedia
Pero existe un lugar en Tokio al cual admito haberme bajado del metro cuasi lanzándome por la puerta antes que la misma se cerrara. Es un lugar que no me habían mencionado pero que al verlo desde el medio de transporte no dudé y decidí lanzarme para quedarme en él y recorrerlo por completo. Se trata del Parque Ueno, un enorme espacio público donde el turismo siempre dice presente gracias a la variedad de cosas que encontramos para disfrutar y recorrer.
El mero hecho de estar rodeado del Museo Nacional de Tokio, Museo Nacional de Ciencia de Japón, el Zoológico de Ueno, la Capilla Töshögü, Museo Nacional de Arte Occidental y otra gran cantidad de sitios de interés tanto nacional como turístico que rodean el Parque Ueno lo hacen uno de los lugares imperdibles si en alguna oportunidad nos dirigimos a la capital de Japón.
Pero sobre todo lo hermoso que podemos encontrar allí debo mencionar uno solo que en lo personal supera a todos los demás. Se trata de Las Puertas del Infierno, una puerta que se encuentra en el Museo Nacional de Arte Occidental creada por el fantástico artista francés Auguste Rodin, quien desarrolló una original que se encuentra en el Museo Orsay de París y luego tres copias originales de bronce de las cuales una se encuentra aquí.

Puertas del Infierno de Rodin. Foto: Richardfabi en Wikipedia
Es a mi humilde opinión, una de las mayores obras de arte de la historia, una de las más delicadas, trabajadas y sobre todo más exquisitas obras que he visto en mi vida. La misma como pueden imaginarse está basada en El Infierno de Dante de la obra La Divina Comedia y sin lugar a dudas Rodin es una de las personas que mejor ha imaginado las famosas puertas infernales y creo que no podrá existir jamás una persona que lo interprete de una mejor manera.
Además se notan las influencias de Baudelaire en su obra Las Flores del Mal tomando de la misma el romanticismo interpretando así el amor y la condena en el mismo lugar. Más de doscientas representaciones están en las Puertas del Infierno lo que la tornan una verdadera obra maestra que vale la pena observar de cerca para no perderse detalle, aunque ello les lleve bajarse bruscamente del metro de Tokio.



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