Catedral de Santiago de Compostela. Foto: exposelche
La ciudad Santa, así debemos comenzar a hablar de Santiago de Compostela, reconociéndole el hecho de ser una de las tres ciudades así declaradas en el mundo, conjuntamente con Roma y Jerusalén. Antes de viajar, escojan un muy buen alojamiento en Santiago, y dedíquense a relajarse por completo en este verdadero paraíso arquitectónico, dejándose envolver por las leyendas.
Antes que nada, debemos hablar del célebre Camino a Santiago, el camino trazado por los feligreses por el cual el Apóstol Santiago llegó a la ciudad, cuando le fue encomendado predicar el Evangelio en España. Este formidable camino sería la forma ideal de llegar a la ciudad, pero para quienes posean poco tiempo, pueden hacerlo a su aeropuerto internacional, al cual llegan varias líneas aéreas.
Una vez en Santiago de Compostela, debemos dirigirnos a la Plaza del Obradoiro, la plaza central de la capital gallega, la cual se encuentra rodeada, entre otras cosas, por la Catedral de la ciudad, una hermosa construcción iniciada en el año 1075 y donde ese puede apreciar una impresionante muestra de variedades de estilos arquitectónicos, entre ellos el barroco y sobre todo, el románico francés.
Ingresando, estaremos en la llamada Catedral Vieja, la cual es en realidad una Cripta, destacada por ser la primera en España en poseer bóvedas de crucería. El Pórtico de la Gloria, es la más perfecta demostración de la calidad iconográfica de los romanos, siendo declarada como la mejor de toda la Edad Media.
Se destaca también en sus alrededores, el Palacio de Gelmírez, cuyos detalles escultóricos en el Arco de Palacio demuestran la calidad de los escultores de la época, para trabajar el granito. Es la mejor demostración arquitectónica del pasaje del románico civil por España.
Otra de las edificaciones deslumbrantes del lugar, es el viejo Hospital Real, hoy en día transformado en el Parador de Turismo, pero que en su época supo ser el centro de recogimiento de peregrinos que llegaban a la ciudad, como de los enfermos. Fue ordenado construir en el clásico año 1492, por los reyes Católicos.
Este es sólo uno de los aspectos para visitar en Santiago de Compostela, un destino que posee una innumerable cantidad de plazas, monumentos, edificios y museos para recorrer, además del Camino mencionado anteriormente. Sin dudas, es un lugar muy cómodo para pasar nuestras vacaciones de una manera muy tranquila, sin ningún tipo de sobresaltos.




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