Muy pocas veces he sentido la necesidad de quererme parecer a Quasimodo, aquel célebre personaje inventado por el admirable Víctor Hugo en el romance Nuestra Señora de París. ¿Por qué se preguntarán? Pues, para habitar en la fabulosa Catedral de Notre Dame de París, una de las más impactantes de todo el mundo además de una de las más hermosas indiscutidamente.

Catedral de Notre Dame en París. Foto: Atoma en Wikipedia
También conocida como Catedral de Nuestra Señora de París (de ahí el nombre del romance), es una de las pocas edificaciones del mundo que logran que viajemos a Francia sólo para verla y fotografiarla desde todos lados. Para quienes deseen realizar este estilo de escapadas, nada mejor que alojarse en uno de los hoteles céntricos de París para estar más cerca aún de tan magnífica construcción.
En la isla de la Citè de París, rodeada del esplendor del río Sena encontramos esta fantástica catedral, cuya construcción comenzó en el año 1163 y fue concluida en 1345. Su estilo es íntegramente gótico ya que de esa forma se muestra la necesidad de la época religiosamente hablando, siendo esta arquitectura un claro símbolo del crecimiento acelerado de la sociedad francesa medieval.
Su fama es impresionante, tanto destacándose en todas las ramas del arte habidas y por haber, incluyendo el cine y los dibujos animados. Sin mencionar que durante el romanticismo fue fuente de inspiración para muchos autores enalteciendo al máximo el talante de la Catedral de Notre Dame, que de por sí sola es impactante ante nuestra visual.
Un dato aparte sobre esta edificación es quizás hablar sobre su más importante símbolo dentro de la misma, amén de la construcción en sí misma y su decoración. El órgano Cavaille-Coll que posee es quizás el más importante de todo el mundo y para todos los organistas, principalmente franceses, llegar a ser su organista es quizás el más alto honor que pueden aspirar todos y cada uno de ellos. Un honor que no todos pueden poseer.
Además de su aspecto gótico encontramos en ella algunos rastros de la antigua construcción románica normanda que allí se ubicaba. Por sobre el resto poco podemos describir con palabras y sería merecedor de un estudio prolongado de su arquitectura, por lo que me atrevería a decir simplemente que la Catedral de Notre Dame merece ser visitada al menos una vez en la vida para poder comprobar de que os hablo.
Imagen catedral: Otium en Wikipedia



Añadir a Del.Icio.Us




Comentarios de “La Catedral de Notre Dame”
Aun no se han realizado comentarios.