Allí en donde la tierra huele a cacao, se halla el paraíso. Este bien podría ser el preámbulo de este hermoso lugar conocido bajo el nombre de Itacaré.

Palmeras en las playas de Itacaré
Y este tierno paraíso de color cacao tiene sede en Brasil, en el estado de Bahía, más precisamente, a donde hoy os invitamos a viajar. Al sur del Salvador habrá que llegar para ser parte de esta escena más que lúdica, que representa esta zona turística.
No obstante, a pesar de que es un sitio apto para el turismo, no debe considerárselo un terreno masivo. Y es que tiene más elementos de refugio para pocos, que de zona para muchos.
Sus playas se encuentran en estado casi virginal, sus paisajes son de lo más encantadores y la soledad es el estado más alcanzado dentro de su perímetro.
Y sí de soledad hablamos, mucha incidencia tiene su órbita ecológica, que invita al viajero a descansar, mirar y disfrutar de una gama de escenas naturales, casi surrealistas.

Soledad en las playas de Itacaré
Por eso es que los viajeros, que desean contactarse con la paz y la tranquilidad, eligen viajar a Itacaré, rincón sudamericano que en mucho se parece al paraíso.
Se reconoce a esta zona como Costa do Cacao, porque el cultivo de este producto la ha conducido a alcanzar un lugar de protagonismo.
De ese modo la historia, la economía, y algunos tramos del paisaje de Itacaré, caminan junto a la historia de esta sustancia, fundamental para el progreso de esta tierra.
A esto habrá que agregarle la gran biodiversidad que puede vislumbrase en la zona, similar a la encontrada en el entorno de la Selva Amazónica.
Cabe decir que la mayor parte de los turistas, que llegan a esta tierra, optan por alojarse en el Itacaré Village o en el Itacaré Eco-Resort.
En ambos alojamientos, no sólo disfrutan de un servicio de calidad y de un paisaje excepcional, sino también de los programas allí ofrecidos.
Entre ellos se destacan algunas actividades deportivas como el rafting, y algunas de relax, como las sesiones de spa.
Para sumar a esta vertiente paradisíaca, que ostenta Itacaré, habrá que decir que la temperatura acuática supera los 20 grados, otorgando placer a todos los bañistas en plan de nado.
Los pescadores y los amantes de la navegación también encuentran aquí su lugar en el mundo y, más específicamente, en la desembocadura del río de Contas.
Itacaré es, sin lugar a dudas, uno de los mejores sitios costeros de Brasil y porqué no, de todo Sudamérica.







