Ferrugem, un paraíso juvenil

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Brasil es el destino preferido de muchos viajeros así como los hoteles en Brasil son ideales para pasar unas vacaciones a puro sol y entretenimiento. Sin embargo, cada destino tiene su público y los años de temporada han asignado un perfil a cada una de sus ciudades turísticas.

Juventud en las playas de Ferrugem

Juventud en las playas de Ferrugem

En tanto que los destinos del norte son los más elegidos por las parejas, Florianópolis es el lugar más frecuentado por las familias.

A su vez, a 84 kilómetros de este último lugar, en el estado sureño de Santa Catarina, se ubica Ferrugem, la villa costera predilecta del público juvenil.

Y, aún cuando comparte varias similitudes con Silveira, Vermelha, Ouvidor, Praia do Rosa y Praia da Barram, Ferrugem es el destino más popular de la región cercana a Garopaba.

Y es que además de ostentar un clima subtropical, como el resto de los rincones brasileños, los días son largos – oscurece a las 21 hs.- y las familias y los adultos, teniendo en cuenta la localidad de la juventud, prefieren evadir este destino.

Bares y discotecas en la calle céntrica de Ferrugem

Bares y discotecas en la calle céntrica de Ferrugem

De este modo, se convierte en una tierra vital y joven, en donde la música, el bullicio, los ruidos de motores, y el deseo están a flor de piel.

No obstante, a su vez, en la playa existen dos sectores bien definidos; por un lado están los surfistas, que eligen Ferrugem por su oleaje particular, y, por el otro, están los grupos de amigos, que disfrutan del mar, el sol, y refrescan sus gargantas con cerveza o tragos cariocas.

Sin embargo, esta división se vuelve homogénea durante la noche, tiempo en el que todos se concentran en la calle principal – de cinco cuadras-, paralela al mar, para disfrutar de los boliches, los bares y una multitud de gente; turistas alojados en Ferrugem y jóvenes provenientes de Florianópolis, Garopaba y Laguna.

Recibe el nombre de Ferrugem, de acuerdo a la excentricidad del color de su agua. Es que cuando el oleaje se pone bravo, el canal más próximo asume un color amarillo ocre, que tiende a colorear el agua en un tono ferroso.

Sucede por el ascenso de las arenas del fondo del mar. Ese color del agua, sumado a la exquisita vegetación, hace de Ferrugem una parada irresistible.

De acuerdo con su clima, es muy común contactarse con una fauna muy heterogénea: desde lagartijas y ranas, pasando por gaviotas, lechuzas, alacranes, arañas y cebúes.

Uno de los mayores placeres de los que goza un joven en Ferrugem es la compra de mariscos, a muy bajo precio, en la playa o en algún local de comida ubicado en la calle principal.

Por otra parte, aquellos que no se animen al surf – aún cuando se goza de condiciones ideales- pueden incursionar en el sandboard, con dunas especiales para dicha práctica, o snorkel y scuba diving en el rincón de los morros.

 

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