El verano, el otoño, el invierno y la primavera pueden encontrarse en un mismo día, desplegar sus habilidades – de calor, viento, frío y temple- en una misma jornada.

Una postal de la Ciudad Vieja, Edimburgo
Esto suele suceder en Edimburgo, la capital y segunda de las ciudades más grande de Escocia.
Tal vez sea porque se trata de una ciudad, ubicada sobre la costa este del país, o porque se asienta a la vera del río Fiordo de Forth. No obstante, quienes han transitado un día en esta tierra pueden resumirlo como atractivo pero también como agotador.
Entre que me pongo y me saco el pulóver, me dejo la musculosa y me quito las medias, los paisajes de esta bella ciudad, de la Vieja Europa, empiezan a tomar protagonismo.
El consejo, entonces, estriba en vestirse como una cebolla para que los cambios temporales no perjudiquen los interesantes paseos que ofrece la visita a Edimburgo.

La Ciudad Nueva de Edimburgo
Muchos la llaman la Atenas del Norte, por su condición de ciudad histórica, por su afición hacia la cosecha cultural, y por su mezcla de polvo viejo y perfume moderno.
También como Atenas, Edimburgo posee una línea divisoria que parte la ciudad en dos: de un lado lo moderno, del otro lo antiguo.
Ella, la ciudad emplazada sobre el fuerte de un grupo de colinas volcánicas, es la madre de dos grandes distritos: la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva.
De un extremo, las tradiciones, los legados históricos y la conservación de un rico patrimonio medieval se presentan, al viajero, en forma de pequeñas calles que lo llevan a recorrer el aspecto más romántico de una tierra colmada de contrastes.
Del otro, una especie de mini ciudad – creada en el siglo XVIII- que se muestra como símbolo de la modernidad y representa un digno paradigma de las aspiraciones urbanísticas neoclásicas.
Las avenidas en forma de cuadrículas y los parques, en cantidad, son los baluartes más perceptibles de su fisonomía.
Una primera salida puede llevar al turista a recorrer la gran cantidad de museos apostados en la ciudad. La entrada a la mayoría de estos recintos es libre y gratuita, por lo cual su visita es de gran tenor popular.
El Museo de Escocia, el Museo de Edimburgo, el Museo Real, la Galería Nacional de Escocia, la Real Academia Escocesa, la Galería Nacional Escocesa de Retratos, el Museo Nacional de Guerra de Escocia y otros tantos pueden formar parte de este itinerario.
El viajero podrá verlos como piezas de rompecabezas que lo ayuden a bucear en la historia de esta región, Edimburgo.



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