La Alpujarra es una comarca de Andalucía situada al sur de la Península Ibérica en el sur de España que incluye parte de la provincia de Granada y de Almería, en las faldas de la ladera sur de Sierra Nevada, con quien limita por el norte mientras que por el sur limita con el mar Mediterraneo y al este y oeste con las sierras de Gádor y Lujar.

La Alpujarra está compuesta por 55 municipios de las dos provincias –Granada y Almería- lo que implica una gran extensión que ha sida causante de que se distinga entre la Alpujarra Alta y la Alpujarra Baja, la primera se encuentra al norte mientras que la segunda se ubica más cerca de la costa. Además de estas divisiones, la natural composición de dos provincias permiten hablar de la Alpujarra granadina y la Alpujarra almeriense, según sea territorio de una provincia o de otra.
Pero más allá de los tecnicismos geográficos y políticos de la Alpujarra, hay algo que es común para toda la región y que atrae turistas durante todo el año y de todos los destinos posibles: sus paisajes impactantes naturalmente arbolados con almendros y bancales, aunque también cultivado con viñedos, en una geografía montañosa donde los desniveles han obligado a los pueblos a adaptarse y realizar construcciones que permitan sortear las dificultades orográficas.
Las callejulas empedradas y seguidoras de un trazado sinuoso que poco sabe de rectas invitan a recorrer a pie y disfrutar del clima, el sol y los paisajes, así como de las pintorescas casas de toda la región que suelen estar orientadas al sur desde donde pueden recibir los beneficios del clima mediterráneo.
Retomando la división de la Alpujarra granadina y la almeriense, ha llegado el momento de adentrarnos en la primera y conocer los pueblos más pintorescos y de grandes atractivos que en ella podrás encontrar:
Lanjarón:
Lanjarón es el lugar por donde entrarás a la Alpujarra, así que no podrás evitar el paso como tampoco podrás evitar el encantamiento que sufrirás cuando veas ese grupo de casas escalonadas construidas sobre callejuelas que sube y bajan en inquietos recorridos por el pueblo y que muchas veces conducen a uno de sus miradores sobre la ladera del cerro de la Bordaila.
Si quieres quedarte uno o más días podrás disfrutar del famoso balneario terapéutico que ofrece diversos tratamientos para diferentes tipos de enfermedades. En un recorrido cultural podrás admirar los monumentos más destacados de Lanjarón: el Castillo Árabe, la Iglesia mudéjar de la Encarnación y la Ermita de San Sebastián.

Órgiva:
Camino hacia Alpujarra Alta se encuentra este poblado que se sitúa en el valle que forman la Sierra de Lújar y Sierra Nevada, entre los ríos Chico y Guadalfeo.
Allí podrás conocer el Castillo-Palacio de los Condes de Vástago, el Molino de Benizalte y la Iglesia Parroquial, además de permitirte un paseo por los barrios antiguos cargados de historia y sabor morisco.
Balcón de la Alpujarra
Una vez que te encuentras en subida hacia Alpujarra Alta desde Órgiva aparecen los primeros pueblos blancos que se sitúan entre curvas y barrancos donde hay cultivos y bancales. Los pueblos son Cañar, Soportújar y Carataunas, ésta última dueña de la Casa Señorial de un Guardia de Corps de Isabel II.
Siguiendo el camino desde el Balcón, aparece ante nuestros ojos el Barranco de Poqueira, dueño de los tres pueblos con más identidad de La Alpujarra: Pampaneira, Bubión y Capileira.
En estos pueblos se repiten las callejuelas retorcidas y empedradas, estrechas, que invitan a un paseo interminable que, en Pampaneira bien puede acabar en su Iglesia, los miradores o las maravillosas fuentes. En Bubión se destaca su Villa Turística, que ha conseguido integrarse al paisaje de manera suprema y que permite sentirse parte del paisaje. En Capileira, la ruta de ascenso que sube al Veleta, es algo que no os podréis perder.

Siguiendo por la carretera que no deja de hacer zigzag entre las montañas llegamos pueblos como Pitres, Pórtugos, Busquístar, incluso podemos alcanzar la población más alta de España, Trevélez, de donde será un pecado irse sin probar un bocado del exquisito jamón de Trevélez, curados con el frío de la sierra en los secaderos.
Por ser el punto más alto y poseer miradores estratégicos, permite unas vistas incomparables con la mejor apreciación del paisaje y que, en invierno, con laderas cubiertas de un manto blanco, encantan y atrapan la vista de cualquier visitante.
Otros poblados que encontraremos en nuestro camino por la sierra incluye Cástaras, Juviles, Bérchules, Cádiar, Mecina Bombarón, Válor, Ugíjar, entre otros bellísimos pueblos cada uno dueño de un encanto único.
Dentro de la Alpujarra granadina encontraremos un camino hacia la costa que se inicia en Cádiar, donde la carretera presenta una bifurcación que, de elegir el camino hacia la costa te toparás con Los Morones, Los Vargas, Albondón y Albuñol, pueblos que forman parte de la zona conocida como la cuna del vino, llamada “Costa”, un clarete de la “Tierra Contraviesa-Alpujarra”.
Si en cambio elegimos el otro camino, más largo, podremos atravesar Murtas –dueña de la iglesia neoclásica más grande de toda La Alpujarra y Turón-, hacia el oeste,, Almegíjar, Torvizcón, Alcázar, Fregenite, Olías, Bargis y Rubite.
Alpujarra almeriense
El primer pueblo de entrada es Bayárcal y Paterna del Río, seguidas de Láujar de Andarax donde se encuentra el Ayuntamiento, el Convento de San Pascual Bailón y sus fuentes públicas, como la del Pilar de la Plaza.
Siguiendo el recorrido nos encontramos con Fondón y sus casas enchapadas con escudos nobiliarios, el Ayuntamiento, la Fuente de Fondón y el Cortijo de las Paces donde Juan de Austria firmó el final de la guerra con los moriscos.

Más adentro, Alcolea y Darrícal, merecen visitar el Castillo-Fortaleza, toda una atracción, luego de la cual llegamos a Berja y su Ermita-Santuario de Nuestra Señora de Gádor. Allí también encontraremos los restos arqueológicos del anfiteatro, la alcazaba, los baños árabes y la Torre Fuerte de los Enciso.
Finalmente, la ruta acaba en Dalías, más conocido como el balcón de La Alpujarra y Mirador al Mar.
En toda la Alpujarra podrás disfrutar de un abanico inagotable de turismo activo, con deportes de montaña, senderismo, aventuras, paseos a caballo, en bicicleta, escala, vuelo libre o en parapente; así como excursiones en 4×4 hacia las faldas del Mulhacén. Eso si no vas en invierno donde, además podrás hacer todos los deportes invernales partiendo del esquí de travesía.
La gastronomía de la Alpujarra es muy especial y ello se debe a la riqueza de la producción agrícola y ganadera de la región que se traduce en exquisitos platillos regionales donde abundan los pucheros, guisados, carnes y embutidos.
Como no podrás volver sin un souvenir, sin duda disfrutarás de los mercados artesanales donde encontrarás las tan famosas y coloridas jarapas, así como artesanías de cerámica, madera, mimbre, hierro y talabartería.



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5 Comentarios en “Conoce la Alpujarra y disfruta los mejores paisajes de dos provincias”
Brenda, excelente entrada!!!!
Has descrito muy bien La Alpujarra, te lo digo yo que vivo en ella.
De acuerdo con lo anteriormente dicho por el compañero de Alpujarra Magazine. Muy bien descrita la Alpujarra. Yo como pavico (de Cádiar), me hubiera gustado que hubieras hablado más sobre nuestro pueblo, pero entiendo que eso hubiera alargado más la entrada.
Para otra, dedicanos unas lineas más, vale.
Nos alegramos que se hayan sentido bien representandos con este artículo. Muchas gracias los comentarios, saludos
Me encanta la Alpujarra, es un lugar bello pero sobre todo se respira paz, te hace olvidarte de los problemas y el ajetro diario es un lugar con una energia estupenda…
saludos Lola
Totalmente de acuerdo contigo Lola, la Alpujarra es uno de esos sitios donde el tiempo se detiene y uno puede disfrutar de la vida.
Un saludo,